miércoles, 21 de octubre de 2015


Fiestas y Tradiciones en Oaxaca





La Guelaguetza: Se trata de una ancestral tradición con raíces prehispánicas relacionada con las ceremonias agrícolas de agradecimiento a los dioses por la llegada de las lluvias y el levantamiento de la cosecha a finales de julio. Con el paso del tiempo se ha convertido en una alegre fiesta efectuada por los indígenas que, ataviados con sus trajes típicos, agradecen la ayuda que todos los miembros de las comunidades se prestan entre sí ante cualquier circunstancia de la vida.
Las Calendas: La celebración de esta festividad, de profundo contenido popular, anuncia la llegada de la Navidad. Está dedicada a los que serán padrinos del Niño Dios, responsables de llevarlo en procesión desde su casa hasta el templo del barrio, acompañados por mucha gente. En ocaciones los feligreses preparan un carro alegórico para realizar un desfile que concluye en la Catedral poco antes de la media noche. El fin de la fiesta lo marca la colocación del Niño Dios en el pesebre del nacimiento que hay en cada templo y en las casas.
Las Velas: Celebrada en mayo en honor del santo patrono de Juchitán, San Vicente Ferrer, esta festividad es organizada por uno o varios mayordomos apoyados por capitanes. Se hacen misas, fiesta en casa del mayordomo y un desfile en carros alegóricos para la “tirada de frutas”, en donde las mujeres arrojan frutas y regalos a los espectadores.
Las Velas en Tehuantepec: Acompañados por la célebre pieza musical de “La Zandunga”, las mujeres del pueblo participan en estas velas, que son muy similares a las de Juchitán; también cuentan con la colaboración de mayordomos y capitanes que hacen misas, fiestas y “tiranda de frutas”.
Noche de Rábanos: Esta tradición procede de la época colonial, cuando los indígenas aprendieron a cosechar unos rábanos de gran tamaño que se daban en la región. Es una fiesta popular que se celebra la noche del 23 de diciembre en la plaza de la ciudad capital, donde se esculpen infinidad de figuras usando sólo estos deliciosos bulbos. Durante el festejo es costumbre consumir buñuelos y romper los platos donde se sirven: según el número de pedazos en que se rompa el traste, será la suerte del comensal para el siguiente año.


En Oaxaca, la población de 15 años o más en promedio, ha concluido la educación primaria (grado promedio de escolaridad 6.4).

En todo el país, la población de 15 años o más, en promedio ha terminado dos grados de secundaria (grado promedio de escolaridad 8.1).

Grado Promedio de Escolaridad por entidad federativa (año 2005)

De cada 100 personas de 15 años o más… 18 no tienen ningún grado de escolaridad. 20 tienen la primaria incompleta. 20 concluyeron la primaria. 4 no tienen la secundaria concluida. 17 finalizaron la secundaria. 5 no concluyeron la educación media superior. 8 completaron la educación media superior. 2 no concluyeron la educación profesional. 6 finalizaron la educación profesional. Actualmente se cuenta con la posibilidad de seguir estudiando a través del sistema online que ofrece la Coordinación de Universidad Abierta y Educación a Distancia (CUAED) de la UNAM, mismo que forma parte del Bachillerato en la modalidad a distancia de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

AnalfabetismoEn 2005, en Oaxaca, la población analfabeta era de: 437 729 personas

Es decir, que 19 de cada 100 habitantes de 15 años o más no saben leer y escribir.

A nivel nacional son 8 de cada 100 habitantes.


Comida Típica de Oaxaca



Mole negro, Mole rojo, Mole coloradito, Mole almendrado, Mole chichilo, Mole amarillo, Hígados de pollo estilo Oaxaca, Tasajo, Pozole mixteco, Cecina, Caldo de gato, Chapulines, Tlayudas, Caldo de garbanzo, Salchichas oaxaqueñas, Arroz chepil, Caldillo de vigilia, Chiles rellenos de sardinas, Salsa de chiles serranos, Salsa de hormiga chicatana, Tamales de chepil, Tamales de pescado del Istmo, Chiles de agua rellenos de quesillo, Chiles pasilla rellenos de picadillo, Chileajo, Chacales al ajillo, Calamares en su tinta, Hojaldre de cazón, Chichilo, Salsa de gusanito, Guiso de iguana, Armadillo guisado, Escabeche de pulpo, Caldo de nopales, Empanadas de amarillo crudo de Ocotlán.



Postres típicos:
Nicoatole, Leche quemada, Buñuelos, Nieve de tuna y leche quemada, Pan de yema con chocolate, y toda la variedad de dulces regionales (nenguanitos, marquesote, Rosca de yema, empanadas de lechecilla, cocadas, mamones, etc.)















Bebidas típicas:
Mezcales, el Chocolate-atole, el Champurrado, atole de panela, Aguas frescas, Agua de chilcayota, Tejate.

Oaxaca ofrece a los visitantes una de las manifestaciones culturales mas arraigadas y más vivas: La Gastronomía. La cocina oaxaqueña es una de las más completas de todo el país por su variedad, su riqueza, imaginación y su complejidad.






El quesillo oaxaqueño es sin duda, el producto elaborado más popularizado nacionalmente. Se le ha tratado de imitar comercialmente pero, como los grandes quesos y los buenos vinos, solamente su rígido proceso artesanal asegura su delicadeza. Una auténtica quesadilla con asadero de Oaxaca, consiste en una tortilla de maíz en la que se ha colocado un trozo de quesillo, una ramita de epazote y un poquito de chile verde, para ponerla en el fuego y aguardar que éste obre la transfiguración del quesillo.





Desde tiempos inmemoriales los habitantes de Oaxaca encontraron que antes que permitir que los chapulines devastaran sus campos, lo mejor era devastarlos a ellos, y desde entonces lograron capturarlos por arrobas y darles una buena purga con yerbas olorosas, tras lo cual, al horno. Quien no ha puesto en su boca un puñado de chapulines no conoce uno de los placeres más exóticos y gentiles al paladar... y al alma.Este hermoso estado de la República Mexicana ofrece a sus visitantes una diversidad enorme de platillos.


La gastronomía oaxaqueña, reconocida en México y en el mundo, ha tenido como principales aliados al clima y las tradiciones; lo primero hace posible la existencia de productos vegetales y animales que sirven de base para la comida, y lo segundo explica las diversas formas utilizadas en su preparación.Llegar a Oaxaca significa entrar a un mundo extraordinario por el abanico de posibilidades que ofrece aun para aquellos de paladar exigente.







Vestimenta


Chenteña de Ejutla de Crespo







La ropa chenteña femenina es utilizada en la parte sur de los valles centrales de Oaxaca. Con influencia de la Colonia pero también indígena, las faldas de algodón son hechas a mano en colores muy brillantes. La blusa que usan es de algodón con bordados en la pechera, parte que cubre el pecho, un rebozo generalmente negro y unos huaraches.


Traje de Coyotepec










En este pueblo del Valle de Oaxaca, se trabaja el barro negro con el que se elabora el hermoso y célebre cántaro redondo. Aquí, las mujeres visten con un enredo de tela de cuadros y un huipil de algodón blanco, bordado en el escote. Usan un rebozo negro que se enredan en la cabeza a modo de turbante. Típicamente cargan en el hombro un cántaro de Coyotepec con agua fresca.


Huautla de Jiménez de la Sierra Mazateca










Este traje indígena lleva un huipil de algodón blanco, bordado en el frente con punto de cruz, en colores llamativos. Los dibujos que decoran el huipil representan aves, como el pavo real, al igual que flores de la región. Por otra parte, el huipil lleva listones de colores azul turquesa y rosa mexicano. En la parte baja del huipil, asoma el regajo que va decorado de bordados color guinda con figuras de caballos y hombrecitos. En el baile tradicional de Huautla de Jiménez, llevan dos largas trenzas negras a los lados y cargan una jícara llena de pétalos de flores que esparcen al compás de la música.


Traje de Pinotepa Nacional







Es un traje mestizo con influencia de la Colonia, compuesto por una falda muy amplia de satín en colores llamativos con retoques de listones y de blonda blanca. La camisa es blanca con un difícil bordado con chaquira, con motivos de la naturaleza. La chaquira, de origen chino, fue introducida mediante el comercio del siglo XVI. Este traje es utilizado en los grandes eventos, sobre todo religiosos. Llevan el cabello trenzado que se adorna con joyería de oro, típica de la región costera. En el baile tradicional, de ritmo tropical, llevan una pañoleta en la mano que acompaña el baile.


Malacatera de Jamiltepec







Este traje, utilizado por las indígenas de Jamiltepec, se llama “malacatera”, pues la mujer usa malacates para tejer el hilo de algodón con el que hace sus prendas de vestir. El enredo, que es del mismo material, va teñido en lila con la tinta del caracol de mar y en rojo con la “cochinilla”, animal típico de Oaxaca.


Típico de la región costera dadas las condiciones climáticas del estado, el huipil tiene múltiples usos y es cocido con listones y algunas puntadas de bordado en el cuello. Tiene una apariencia oriental, similar al kimono, con un peinado de chongo japonés al que se amarran las agujas del malacate.


Mareñas de la Costa del Istmo de Tehuantepec o Indígenas Huaves








Las Mareñas de San Mateo del Mar, muy cerca de Juchitlán, en la costa del Istmo de Tehuantepec, usan un huipil bordado de cadenilla, un enredo rojo amarrado con un ceñidor. Llevan trenzado el cabello y un paliacate de algodón.

Tehuana Zapoteca del Istmo de Tehuantepec








Las conocidas Tehuanas Zapotecas usan diariamente una falda y huipil de satín, bordado en cadeneta, un refajo de tira bordada y joyas vistosas.


El traje de gala, aún más popular, es el traje que se usa para grandes celebraciones. Consta de un huipil bordado a mano en un enorme bastidor típico de la región y de una falda bordada con diseños de flores en colores vistosos que tiene, en su parte inferior, un remate muy grande llamado holán. En la cabeza portan un aditamento llamado “resplandor”. Generalmente el atuendo va decorado con joyas doradas, como medallones. Las tehuanas llevan una trenza enroscada, que lleva alrededor un moño gigante. Llevan también un “xicapextle”, jícara redonda y profunda barnizada con dibujos de flores y adornada con banderas de colores que llevan en la cabeza. Es principalmente usada en la tradicional “tirada de frutas”.


Indígena Triqui de la Sierra Mixteca, Tlaxiaco










Los indígenas triquis se sitúan enclavados en la región de la mixteca-oaxaqueña. La indígena triqui utiliza un huipil largo, bordado en color rojo llamativo, elaborado en telar de cintura. Se usa una trenza negra muy larga con muchas peinetas de colores y una jícara decorada en colores vivos. Tradicionalmente se usaba un tenate o canasta hecho de palma utilizado para el trabajo diario.


Traje Mixteco Mestizo de Huajapan de León










Con este traje de influencia española se baila el conocido “jarabe mixteco”. Comprende una falda muy amplia con listones de colores, un rebozo amarrado a la cintura, una blusa blanca de algodón que tiene un bordado discreto en la pechera. El pelo va trenzado con muchos listones y a veces con flores.


Traje de la Danza de la Pluma










Es el traje que el indígena de los valles centrales de Oaxaca y utiliza sobre todo en danzas religiosas, de origen prehispánico. Esta danza simboliza las batallas entre mixtecos, zapotecos y mexicas. El personaje principal de la danza es el que representa Moctezuma. El atuendo usado en esta danza se compone de una camisa bordada al estilo indígena con un pectoral y una capa de brocado de flecos dorados y un pantalón también brocado de colores verde, blanco y rojo. Usan también un penacho, aspecto prehispánico que adorna la cabeza.


Ojitlán, Valle Nacional, Tuxtepec y Chianteca del Pueblo de Uzila










En Ojitlán, Tuxtepec se usa el atuendo de mujer mostrado posteriormente, que consta de un huipil y de una falda amplia de algodón estampado. Se lleva el cabello trenzado con listones y peinetas de colores. Se utiliza principalmente para el baile de la “Flor de la Piña”, famosa durante la Fiesta de la Guelaguetza, que representa la alegría de la mujer por una buena cosecha de esta fruta.










Otro atuendo es usado en la parte norte de Oaxaca, en la región del alto Papaloapan, en el pueblo de Utiliza. Comprende un huipil hecho en telar de cintura y embrocado a mano en colores llamativos. Figuras de esta región semiselvática decoran también el huipil, que va acompañado de un enredo rojo.